Publicado por el FCE en 1953, la obra de Juan Rulfo se mantiene en circulación y vigente
CIUDAD DE MÉXICO.- Una religiosidad muy problematizada, el tema del derrumbe de las instituciones, la migración, la sequía o la inundación extremas, la destrucción de la familia por la violencia social y el predomino de la “sociedad de la fiesta” sobre la de productores de bienes.
Los grandes temas que el escritor mexicano Juan Rulfo (1917-1986), considerado uno de los narradores más importantes del siglo XX, recrea en los 17 cuentos que integran el libro El llano en llamas poseen una vigencia tal que permite leer su obra “en una clave contemporánea”, asegura Alberto Vital.
El estudioso de la obra del autor de Pedro Páramo afirma en entrevista que, por esta razón, los relatos de El llano en llamas, cuya primera edición, publicada por el Fondo de Cultura Económica en 1953, festejará en septiembre próximo sus 60 años de vida, tienen un valor por sí mismos.
“La novela (Pedro Páramo, 1955) tuvo tal impacto que a veces puede hacernos olvidar los cuentos. Pero recordemos que el Rulfo cuentista viene de una tradición rigurosa y exigente. En sus relatos hay una lectura social, una lectura mítica, y otra como de psique profunda”, agrega.
Vital destaca que Rulfo tardó ocho años en escribir los 15 cuentos que originalmente integraban el volumen de El llano en llamas, ya que fue en 1945, cuando dio vida a Nos han dado la tierra, cuando lo empezó y el último lo tuvo listo a finales de 1952 o incluso a principios de 1953.
En total, ocho de estos relatos se publicaron por separado en revistas como Pan, de Guadalajara, y América, de la Ciudad de México. Una beca del Centro Mexicano de Escritores permitió a Rulfo escribir los siete restantes que, con los anteriores, se incluyeron en el libro aparecido en 1953. Y en 1970, fecha de la segunda edición, revisada por el autor, se incluyeron dos más: El día del derrumbe y La herencia de Matilde Arcángel.
Víctor Jiménez, presidente de la Fundación Juan Rulfo, detalla que desde el año pasado comenzó a organizar, junto con Vital, como académico de Filológicas de la UNAM, las actividades para celebrar esta efeméride.
La idea es, añade, realizar un coloquio en alguna sede de la UNAM, con gente convocada por Vital y por la Fundación, en un marco de rigor académico, aunque no restringido a este ámbito.
“No estamos descartando que se haga algo más para el público en general. Algunas charlas pueden ser en Filológicas, y otras en los recintos de la UNAM fuera del campus, para un público no universitario”, indica.
Una exposición temática de El llano en llamas, que el día de su inauguración exhiba por unas horas el mecanuscrito original de los relatos, que conserva la familia Rulfo, será otra de las actividades. “La muestra reunirá ejemplares de la primera edición, un volumen de las distintas traducciones que se han hecho y fotografías de Rulfo”.
El escritor jalisciense, cuenta, mecanografió los textos de El llano en llamas a lo largo de varios años y en máquinas diferentes. “No fue como el de Pedro Páramo, que escribió en una sola máquina que compró cuando empezó a redactarlo. De los 15 cuentos de la primera edición son como unas 150 cuartillas”.
Jiménez desconoce cuántos ejemplares en total se han tirado de El llano en llamas, que ha sido traducido a más de 20 idiomas diferentes. “Se han publicado cientos de miles de ejemplares. En México, se vende más que Pedro Páramo; pero en el extranjero es al revés. Entre ambos se han traducido a 50 idiomas”.
Por su parte, Ramón Reverté, editor de RM, que desde 2005 publica en México, España, Chile, Argentina y Colombia tanto El llano en llamas como Pedro Páramo, comenta que la vigencia de la obra de Rulfo se hace evidente en la preferencia que aún tiene.
“En México es donde mayor demanda tiene por razones obvias. El año pasado el incremento fue del 20 por ciento, que es muchísimo para un libro tan conocido como este. Desde que lo tenemos, cada año han aumentado las ventas”, comenta.
El sello propone un nuevo diseño de este clásico. “El compromiso fue hacer una edición muy cuidada tipográficamente, que fuera muy fácil de lectura y con un precio ajustado y una difusión enorme”.
Cuentos
El libro incluye los relatos:
Nos han dado la tierra
La Cuesta de las Comadres
Es que somos muy pobres
El hombre
En la madrugada
Talpa
Macario
El llano en llamas
¡Diles que no me maten!
Luvina
La noche que lo dejaron solo
Paso del Norte
Acuérdate
No oyes ladrar los perros
El día del derrumbe
La herencia de Matilde Arcángel
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