Planeación / planeamiento / planificación
Hace ya algunas semanas un amable lector tuvo la gentileza de hacerme una consulta. Varias razones impidieron darle res-puesta inmediata. Con una sincera disculpa por mi retraso, atiendo su solicitud.
La duda surge por dos leyes que ostentan ese nombre: Ley de Planeación (federal) y Ley de Planeación para el Estado de Guanajuato. La palabra «planeación» es un mexicanismo, indica el Diccionario de la Real Academia Española, DRAE (en su integración intervienen todas las academias de la Lengua, incluso la Mexicana). Los mexicanismos son palabras muy propias de nuestro español, de la variación desarrollada en México. El español, como idioma, es un concepto teórico que sólo se encuentra en los libros; nadie habla como indica la Gramática. En todos los países hay derivaciones. Las ramificaciones de una lengua o idioma se llaman dialectos. Por ello, lo que hablamos en los 22 países que tenemos por tronco el español, son dialectos; variedades del español.
El DRAE define la palabra «planeación» como un mexicanismo que tiene el sentido de «planeamiento». Debo resaltar que, en virtud de aparecer en el diccionario oficial, su uso y aplicación es totalmente válido, independientemente que sea un localismo. Sin embargo, también es justo señalar, que al ser definida únicamente como «planeamiento», sin mayor abundamiento, los especialistas en el idioma indican que es preferible esta última voz.
La palabra «planeamiento» se enuncia como la «acción y efecto de planear» y esta última voz, puntualiza el DRAE, es la acción de «trazar el plan de una obra // hacer planes o proyectos». En este sentido se usa en las dos leyes referidas. Si un vocablo tiene el mismo sentido que un segundo y éste que un tercero, el primero y el último, serán sinónimos, tendrán el mismo significado. Por tanto, es totalmente aplicable la palabra «planeación» para el desarrollo de planes o proyectos.
Pero ahora surge la duda sobre la palabra «planificación». Según el DRAE, ésta implica «trazar los planos para la ejecución de una obra // hacer plan o proyecto de una acción». Como se observa por el sentido de la definición, la planificación se hace de un aspecto concreto, de una acción; en tanto que «planeación» y «planeamiento» son más genéricos, conceptúan un proceso más amplio. Por tanto, no es sinónima de las voces señaladas arriba.
En nuestro idioma hay muchas palabras con el mismo origen, que no necesariamente son sinónimos, como se observa con la última de las voces citadas. La complejidad social ha dado origen a esta necesidad de precisión. Vivimos en la era de la exactitud mediante la palabra, pues nuestras relaciones nos obligan a ser puntuales. Un mal entendido tiene repercusiones sociales, laborales o de incomodidad entre personas.
De ahí que –a pesar de la misma raíz– sea diferente, por ejemplo, «alimento» (elemento por consumir), de «alimenticio» (propiedades del alimento), de «alimentación» (nutrición, distinto de «comer»), de «alimentario» (relativo a los alimentos, como en producción alimentaria; o sea, de alimentos).
Usar las palabras precisas posibilita identificar sin duda a lo que nos referimos. De ahí lo importante de recurrir al vocablo exacto para cada situación.
sorianovalencia@hotmail.com
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