El comandante es considerado el eterno resistente líder socialista en el mundo
SAN JOSE, Costa Rica.- Pasaron muchos líderes y símbolos de la izquierda latinoamericana y caribeña, como Ernesto "Che" Guevara, Salvador Allende, Omar Torrijos, Juan Bosch y Manuel Marulanda "Tirofijo", pero ya todos murieron -como ahora Hugo Chávez- y Fidel Castro sigue allí.
Con la desaparición física de Chávez, la más importante y poderosa figura del socialismo que emergió en América Latina y el Caribe en las postrimerías del siglo XX, Castro se confirmó como el único sobreviviente y el más resistente de la dirigencia comunista de la zona en los últimos 60 años: en 1953, el entonces joven universitario y rebelde condujo el ataque militar al Cuartel Moncada, en el oriente de Cuba, que significó el bautizo de fuego para los revolucionarios cubanos y su líder indiscutible.
Castro vio desaparecer al viejo liderazgo revolucionario latinoamericano y caribeño que, a partir de la década de 1950, encabezó los movimientos subversivos de liberación nacional en la zona y dirigió los pocos gobiernos socialistas, comunistas o izquierdistas instalados en la zona.
En la lista aparecen personajes de la izquierda revolucionaria americana -todos muertos, ya fuera por conflicto bélico, conspiración, golpe de Estado, accidente o causas naturales- que, de alguna u otra manera, recibieron respaldo y solidaridad política o militar de Castro, ya como gobernante de Cuba, a partir de 1959.
El listado lo integran los gobernantes Salvador Allende, de Chile; Omar Torrijos, de Panamá; Juan Velasco Alvarado, de Perú; Juan Bosch, de República Dominicana, y João Goulart, de Brasil. Pero también están los guerrilleros Carlos Fonseca Amador y Tomás Borge, de Nicaragua; Ernesto "Che" Guevara, de Argentina; Raúl Sendic, de Uruguay; Manuel Marulanda "Tirofijo", de Colombia; Cayetano Carpio y Schafik Handal, de El Salvador; y Francisco Caamaño, de República Dominicana.
Con sólo una insurgencia activa en el continente -la de Colombia-, las guerrillas nicaragüenses, salvadoreñas, uruguayas, dominicanas, bolivianas o uruguayas son recuerdos de un pasado trascendental para la región, al igual que lo que fueron los gobiernos revolucionarios y nacionalistas de Brasil, Perú, Panamá, República Dominica y Chile.
Luego de que Chávez asumió el mando en Venezuela en 1999, una nueva generación de dirigentes izquierdistas -como el ecuatoriano Rafael Correa y el boliviano Evo Morales- alcanzó el poder y lo preserva, como seguidores del ahora fallecido gobernante venezolano.
Surgido como dirigente obrero a finales del decenio de 1970, el brasileño Luiz Inacio Lula da Silva es parte de una oleada que apareció en la izquierda del continente posterior a 1959, como los presidentes de Brasil, Dilma Rouseff; de Uruguay, José Mujica, y de Nicaragua, Daniel Ortega, ex guerrilleros y con Castro como referente histórico.
Castro admitió en público en 1997 lo que fue un secreto a voces en el continente a partir de 1959: que Cuba entrenó, principalmente en campamentos en la occidental provincia cubana de Pinar del Río, a fuerzas guerrilleras comunistas que sublevaron a América Latina y el Caribe, desde Nicaragua y Venezuela, a El Salvador, Guatemala, República Dominicana, Chile, Colombia, Bolivia, Argentina, Honduras o Uruguay... y hasta los independentistas de Puerto Rico.
Pero el líder máximo de la revolución cubana resistió también a 15 administraciones de 10 presidentes de Estados Unidos. De 1959 a 2006 -cuando Castro, ya enfermo, delegó temporalmente sus responsabilidades partidistas, gubernamentales y estatales, para hacerlo definitivamente en 2008- murieron Dwight Eisenhower, John F. Kennedy, Lyndon B. Johnson, Richard Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan y sobreviven Jimmy Carter, George Bush padre, Bill Clinton y George W. Bush.
Asimismo, de los gobernantes soviéticos de 1959 a 1991-cuando se registró la desintegración de la Unión Soviética, que fue el más importante socio de La Habana en los primeros 30 años de revolución--, sólo Mikhail Gorbachov está vivo. Nikita Kruschev, Leonid Brezhnev, Yuri Andropov y Konstantin Chernenko, quienes fueron líderes soviéticos en algunas etapas de 1959 a 1991, ya perecieron, al igual que Boris Yeltsin, primer presidente de Rusia tras el desplome soviético.
Castro, de 86 años, peleó o pactó con líderes soviéticos y estadounidenses y con guerrilleros y gobernantes revolucionarios de América Latina y el Caribe que ya murieron, pero él... sigue vivo.
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