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Una cruzada contra el rezago educativo

“Tanto ciudadano activo como sea posible, 

tanto Gobierno como sea necesario”.

Principio de subsidiaridad

 

Un indicador clave de desarrollo de una nación es el índice de analfabetismo, lograr reducirlo para el Estado del 7% actual a menos del 4% nos pondría al nivel de los países desarrollados del mundo.

Quisiera comentar en este artículo algunos conceptos en torno a este tema que me han movido a la reflexión recientemente.

En nuestro Estado prácticamente la mitad de la población de 15 años o más se encuentra actualmente en rezago educativo. En números redondos estamos hablando de que de estos 3.75 millones de guanajuatenses, 300mil son analfabetas, 600mil no terminaron la primaria, cerca de un millón no terminó la secundaria

En Guanajuato se ha lanzado una cruzada para  lograr este objetivo con una serie de iniciativas que a continuación menciono: 

INEA e INAEBA han sumado esfuerzos y, en lugar de competir por los beneficiarios trabajan ahora de manera coordinada más eficiente bajo la batuta del INAEBA, paralelamente Gobierno del Estado ha lanzado un programa denominado 10 x 10 en donde un ejército de 3 mil 500 maestros jubilados alfabetizarán a 35 mil analfabetas. Sumemos el uso de tabletas digitales, la incorporación de los prestadores de servicio social y las múltiples alianzas firmadas con el Congreso del Estado, gobiernos municipales, cámaras empresariales, sindicatos, asociaciones religiosas y Organizaciones de la Sociedad Civil para unir fuerzas y combatir el analfabetismo. 

Adicionalmente el INAEBA cuenta con un sistema de geo-referenciación en el que están localizados con lujo de dirección, edad, grado escolar, nombre y apellido la población analfabeta y en rezago, los asesores, los maestros activos y jubilados, los centros de reunión y los posibles mentores de servicio social, lo que permite simplificar la logísitica de promoción y atención e incluso abaratar la gestión al ser los mismos asesores quienes promocionan el servicio en los alrededores de su domicilio.

Siendo Guanajuato el Estado de la República que más recursos le ha puesto a este tema, es muy probable que estos se incrementen sustancialmente con participaciones del INEA que tiene la intención de otorgar más apoyos a los estados que más le abonen a la Campaña Nacional de Alfabetización y reducción del rezago educativo.

Armados con toda esta artillería se pretende lograr la hazaña de pasar en el Estado del lugar 23 con 6.9% de analfabetismo a nivel Nacional al lugar 17 con 4.7% alfabetizando una cifra récord de 134,000 adultos durante el 2014.

Ahora bien la pregunta es ¿cómo distribuir los recursos? ¿cuánto para alfabetizar?, ¿Cuánto para primaria? y ¿cuánto para secundaria? Y yo agregaría otras preguntas más: ¿Cuánto para reducir la deserción escolar en primaria y secundaria y poder cerrarle la llave al rezago? y ¿Hasta que punto el mismo INAEBA debería involucrarse en esta actividad preventiva?

Hay que considerar que el reto de alfabetizar es mayúsculo y el costo de la promoción se va exponenciando en la medida en que se va reduciendo el número de candidatos ya que es común encontrarse con adultos analfabetas que no tienen el deseo, la motivación o las condiciones para sostener el proceso y pasar los exámenes para certificarse, las más de las veces hay que ir a buscarlos a sus domicilios y, una vez que ingresan al programa, el índice de deserción es muy elevado.

Mi opinión es que hay que brindarle todo el apoyo a todos los adultos que deseen alfabetizarse de manera que no haya adulto en esta circunstancia que quede fuera, pero no invertir tanto en la promoción de aquellos que no tienen esa voluntad, aunque no se logren los ambiciosos indicadores, de manera que se encauce la mayor parte de toda esta formidable artillería a abatir el rezago en primaria y secundaria e incluso preparatoria y, sobre todo a frenar la deserción escolar que año con año va engrosando el rezago.

Vivimos una gran paradoja: Por un lado tenemos en rezago educativo a 1.9 millones de personas en el Estado que requieren de educación y por el otro contamos con miles de maestros desempleados, subempleados o jubilados y millones de horas de servicio social que pueden bien encontrar un espacio y un ingreso en la atención a esta cruzada y convertirse en una alternativa más eficaz y flexible, sustituta o complementaria al esquema tradicional que tan pobres resultados ha dado.

En las circunstancias en que vivimos de grandes necesidades y escasos recursos es necesario optimizar estos últimos en términos de rentabilidad social, privilegiando y dando oportunidades y apoyo a todas aquellas personas de cualesquiera edad, condición y nivel académico que estén ávidos de conocimiento pero limitados por sus circunstancias. 

Adaptando el concepto de subsidiaridad al rezago educativo podría decirse: “tanto estudiante hambriento de conocimiento como sea posible, tanto INEA e INAEBA como sea necesario”.

 

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