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Yerbamala

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Pedro Chávez

1.- Día de ausencias…

Por tratarse de un “acto republicano”, como dijo en su informe Alfonso Fragoso Gutiérrez, presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, STJE, lo más notorio fue la ausencia de representantes del Poder Legislativo.

Nadie, ningún diputado.

Cuando ya todo había terminado, dos horas y media después de la cita, aún con la adrenalina alta por su batallar para entrar y salir del Congreso, llegaron tres de ellos. Priistas. 

El diputado presidente del Congreso, Pedro Chávez, a quien acompañaban los diputados Javier Contreras y Yulma Rocha. El consuelo que les quedaba era el de poder saludar, al menos, a Fragoso y al gobernador, Miguel Márquez. Ofrecerles explicaciones y disculpas.

La ceremonia transcurrió como suele gustar a los magistrados, “cool”, en exceso tranquila. Sólo lo extenso de la exposición de Fragoso llevó a Márquez a permitirse un matiz irónico, al referirse a él como “el detallado informe”.

Por lo demás, ambos eludieron referencias directas a los asuntos intensos del año que les tocó compartir, como el “Caso Lucero”. Pero sí las hicieron indirectas. 

Fragoso informó que el Inmujeres les otorgó un reconocimiento, que les entregará en enero, por sus medidas en favor de la equidad de género. Y Márquez recordó que al Ejecutivo el Inmujeres también lo había premiado.

Ninguno de ellos hizo alusión al cambio de presidente que tanta inquietud ha provocado en el STJE. Fragoso se limitó a convocar al pleno de los 21 magistrados para siguiente sesión, el 8 de enero, día de la elección.


Jorge Espadas

2.- Zafarrancho en el Congreso

Del “Instituto Nacional de Gastos Pendejos”, del PRD y de “Morena” eran el par de cientos de manifestantes que intentaron impedir la entrada de los diputados al Congreso. Su objetivo era evitar que aprobaran la Reforma Energética, o al menos expresarles su oposición.

Al acercarse la hora del inicio de la sesión del Pleno, las once de la mañana, los guardias del Congreso eran muy pocos y la entrada de los diputados se complicó.

Para eludir la entrada principal, un grupo de diputados encabezados por el secretario general de Congreso, Jorge Espadas, buscó ingresar por la trasera, del callejón de “La Condesa”.

La agresiva conducta de Espadas, en la que fue acompañado por el diputado priista Felipe Orozco, abriéndose paso a patadas y codazos, provocó la refriega. Entonces hubo más, mentadas de madre, escupitajos, agua… Los guardias del Congreso recurrieron, incluso, al gas lacrimógeno.

Al caos le siguió el pánico. Sobre todo entre los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, Campus Guanajuato, y de la Universidad de Guanajuato, Campus León, que estaban entre los protestantes, cuando llegó un medio centenar de elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública, FSP, al filo de las doce y media del día.

Los diputados, escamados por la zacapela, recriminaron acremente la falta de previsión y de apoyo oportuno de las FSP. Sobre todo porque habían solicitado su presencia desde el día anterior, pues los manifestantes estaban frente al Congreso desde el fin de semana.

Sin querer ahondar en suspicacias, esa respuesta tardía de la Secretaría de Seguridad, de la que dependen las FSP, se la atribuyeron a la ya larga ausencia de su titular, Álvar Cabeza de Vaca. Y los llevó a pensar en la posibilidad, de seguir la falta de apoyo del Ejecutivo, de crear un cuerpo de guardia parlamentario…


Sixto Zetina Soto

3.- Japón: “Hágalo usted mismo”

Para curarse el despecho de no haber sido invitado por el gobernador, Miguel Márquez, a la gira a Japón, a la que sí invitó a los alcaldes de Celaya, Ismael Pérez Ordaz, y al de Salamanca, Justino Arriaga Rojas, el alcalde de Irapuato, Sixto Zetina Soto, ha organizado el suyo.

A tales efectos, ha integrado una suerte de “misión comercial”, con cinco empresarios del parque industrial “Castro del Río”.

Va en busca de nuevas inversiones japonesas, sobre todo de la industria automotriz. Algunas empresas ya tienen planta en Irapuato, pero Sixto espera convencerlas de que hagan inversiones extra. 

También buscará formalizar el hermanamiento con la ciudad de Yokohama, y algún acuerdo con instituciones educativas para que se instale en Irapuato un “Liceo Japonés”.

Todo esto ocurrirá en enero. En tanto, Sixto renunció, finalmente, a su aspiración de convertirse en presidente de la ANAC, “Asociación Nacional de Alcaldes, A.C.”. Hoy, en la Ciudad de México, investirán al de Mérida, Renán Barrera.

En fin, que cuando se tiene el poder todo se quiere. Pero la realidad enseña que no todo se puede.

Miguel Valadez Reyes.

Por la resistencia del gobernador, Miguel Márquez, a la ratificación de magistrados del Poder Judicial, le condicionaron la suya. 

El requisito extralegal era el de comprometerlo a no pretender la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, STJE. Al magistrado no le costó nada asumir el compromiso. Con la ratificación ya ganaba.

Probablemente, también, Valadez sabía que el proceso sucesorio del presidente que se va, Alfonso Fragoso, se complicaría. 

Y que si eso pasaba, como finalmente ocurrió, lo buscarían a él, por su prestigio. Por su neutralidad. Aunque a más de alguno de sus colegas no le gustase.

Era cosa de tiempo. Y él, como Renato Leduc, comprende que es sabia la virtud de conocer el tiempo. Y estar a tiempo.

Con sus más de 40 años en el Poder Judicial ha sido ahí todo lo que se pueda ser, incluso su presidente. Y por el Ejecutivo, ha sido procurador de Justicia.

Para esta vez, experimentalmente, se dejó a juego abierto la sucesión en la presidencia del STJE, y cuatro magistrados hicieron públicas sus aspiraciones. 

Sin reglas del juego, las cosas se encaminaron al conflicto y el propio Márquez intervino para evitar mayores alteraciones. De ese consenso negativo surgió el consenso a favor de Valadez.

Hombre de entre épocas, Valadez puede decir, por eso, con cachaza: “Estoy para lo que me requieran”.

 

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