Mientras que los agricultores de la localidad consideran que se han quedado a la “buena de Dios” luego de las afectaciones que dejaron las heladas en el 60 por ciento de las más de 40 mil hectáreas de trigo, cebada, garbanzo, nopal y hortalizas
Mientras que los agricultores de la localidad consideran que se han quedado a la “buena de Dios” luego de las afectaciones que dejaron las heladas en el 60 por ciento de las más de 40 mil hectáreas de trigo, cebada, garbanzo, nopal y hortalizas que se habían sembrado en la zona norte y sur del municipio, el alcalde Justino Arriaga Rojas manifestó que se están empezando a tocar puertas y gestionar apoyos por parte de gobierno del estado y la federación.
“Estamos buscando una cita con el secretario de desarrollo agropecuario de gobierno del estado, Javier Usabiaga para platicar con él y terminar el censo de cuantas fueron las miles de hectáreas afectadas, cuantos fueron los campesinos y agricultores afectados y cómo podemos coadyuvar con ellos”, señaló.
Esperan un milagro
Por su parte, Francisco Amézquita Soto, dirigente local de la Confederación Nacional Campesina, manifestó que se necesita de un milagro para resarcir la pobreza que aquejan las familias que viven de la actividad agrícola, y dijo que se requiere apoyo en especie con semilla de maíz y sorgo, que son los ciclos de siembra que se avecinan. Señaló que en caso de que no lleguen los apoyos provenientes de las instancias gubernamentales, los campesinos tendrán que golpear aún más su economía y solicitar préstamos.
Publicar tu comentario