Vida Pública

facebook facebook twiter youtube alexa
Hemeroteca - Periodico Correo
Clima-Gto     Guanajuato
 Llovizna  /  16° C
Clima-Leon     León
  Llovizna  / 15° C  
Clima-Celaya     Celaya
  Llovizna /  13° C
Clima-irapuato     Irapuato
  Llovizna  /  15° C
Clima-Salamanca     Salamanca
  Llovizna  /  15° C
Clima-SMASan Miguel de Allende
  Llovizna  /  15° C
Inicio | Vida Pública |

La Huella de los Protagonistas

Tamaño de letra: Decrease font Enlarge font
/

 

Luis Alberto Villarreal 2013: entre el poder y la controversia

 

Favorecido en su papel de amigo personal del actual dirigente nacional del PAN, Gustavo Madero, el coordinador de la bancada panista en San Lázaro, Luis Alberto Villarreal, ha jugado un papel importante en el balance positivo que hoy puede reportar el gobierno de Miguel Márquez en la repartición de recursos.

Mientras los panistas se torpedean a placer en sus pleitos de familia y el propio exalcalde de San Miguel de Allende estuvo en el ojo del huracán, blanco de acusaciones y críticas con el asunto de las famosas “mochadas” en la repartición de recursos a alcaldes, sus compañeros de partido parecen capitalizar lo productivo de ese vínculo.

En la pérdida de la Presidencia de la República que experimentó el PAN en 2012, los espacios en la cámara de diputados, el manejo de las delegaciones federales, que el coordinador legislativo sea oriundo de este estado y haya decidido hacer alianza con Márquez es un elemento que ha resultado positivo.

Porque a este político, ubicado durante los últimos meses en el escándalo por los señalamientos antes mencionados, habrá que analizarle en dos perspectivas.

Una, la que ofrecen sus compañeros de bancada en San Lázaro, gobernantes y funcionarios en Guanajuato y otra, la controversial que le ha acompañado desde hace varios años, primero con el asunto de los casinos y ahora, con el tema antes citado.

Las paradojas:

- Mientras el coordinador en el Senado, Jorge Luis Preciado, trata de gobernar una bancada dividida, el sanmiguelense ha mantenido la mínima estabilidad.

- Notable el cierre de filas de los diputados comparado con los cuestionamientos a Preciado, pero los cuestionamientos por las presuntas “mochadas” sacudieron su entorno y nublan su futuro.

- En el panismo guanajuatense, su fuerza ha sido marginal; su fortaleza en lo nacional está atada a Gustavo Madero.

La cercanía con el líder del PAN, fundamental

Sin lugar a dudas, Villarreal explotó al máximo la favorable coyuntura que le dejó 2012. Gustavo Madero no dudó y le designó como coordinador de los diputados federales azules. Y a la luz del ring y campo de batalla en que se ha convertido la fracción panista en el Senado, destaca con mayor amplitud la estabilidad que distingue a la bancada en San Lázaro pese a la obvia superioridad numérica sobre la de la Cámara Alta.

Y quizá en esa virtud haya influido de manera determinante la mano izquierda que ha tenido Villarreal hacia sus compañeros, incluidos los guanajuatenses.

Más allá del estilo personal que dicen, ejerce el de San Miguel de Allende con sus diputados que se distingue por detalles que le hacen tener ascendencia, ha integrado de manera formal a algunos guanajuatenses que originalmente no eran de su grupo político.

La legisladora Beatriz Yamamoto por ejemplo, tiene una subcoordinación en el grupo mientras que el leonés Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, en la secretaría de la Comisión de Presupuesto, se convierte en un puente político entre el coordinador parlamentario y el gobernador Miguel Márquez.

Alguien podrá calificarlo como pragmatismo elemental, otros asegurarán que es simple instinto de supervivencia pero en los tiempos convulsos que vive Acción Nacional, no es poca cosa para Villarreal tener el cierre de filas de su bancada.

Podríamos imaginarnos lo que pasaría con Villarreal si enfrentara el escenario de su colega coordinador de los senadores Jorge Luis Preciado, también incondicional de Gustavo Madero pero que está lejos de tener la solidaridad de sus pupilos. 

Tras la elección 2012 y hasta el momento previo al escándalo de los famosos “moches”, los vientos soplaban a su favor. En Guanajuato, Luis Alberto Villarreal ha formado parte del grupo marginal, del Bronx que siempre ha jugado a la sombra de la hegemonía del oficialismo.

A Villarreal la coyuntura política le había favorecido porque los astros se alinean de una manera distinta. Entre 2000 y 2006 tuvimos un presidente de la República originario de Guanajuato y una bancada panista voluminosa. La cosecha de recursos y obras pudo ser buena para el estado pero no alcanzó a ser extraordinaria. 

En el siguiente sexenio con Felipe Calderón, los recursos alcanzados se fueron incrementando breve y gradualmente. Hoy, los panistas guanajuatenses presumen una bolsa de recursos que no habían tenido en ninguna de las cuatro legislaturas anteriores.

En suma, Villarreal tiene puntos a su favor en la sintonía con Guanajuato y el gobernador. En tiempos de fuego amigo en todos lados, algo es algo.

La parte oscura: el escándalo por el reparto de recursos

En el balance global, imposible ignorar ese pasaje amargo para Luis Alberto Villarreal. 

Los señalamientos, todos anónimos, de que habría solicitado una comisión para bajar recursos a los presidentes municipales o los condicionó a la contratación de obra pública con ciertas empresas.

Una noticia que, pese a sustentarse siempre en anónimos y testimonios que nunca se mostraron con nombre y apellido, se mantuvo en las primeras planas de algunos diarios por varias semanas y que alimentó el fuego amigo dentro de Acción Nacional.

Villarreal ofreció su versión y por supuesto, siempre lo negó todo. El escándalo no es nuevo en su trayectoria política. Ya en alguna otra ocasión se le había mencionado en vínculos con propietarios de casinos en el país.

El exalcalde de San Miguel de Allende es mencionado como parte de un grupo al interior del PAN que ha sido motivo de controversia en varios momentos durante los últimos años.

Lo previsible es que estos señalamientos se puedan recrudecer durante los siguientes meses en los que dentro del PAN, se juega el relevo en la dirigencia nacional aún sin fecha definida.

Atado a Gustavo Madero

Luis Alberto Villarreal se juega una parte importante de su futuro político durante los próximos seis meses y no es una exageración decir que su destino se encuentra atado al del presidente del PAN, Gustavo Madero, vilipendiado y cuestionado por algún sector del blanquiazul.

Porque más allá de la eficacia que pueda mostrar en su labor, queda claro que las lealtades serán las que manden en el eventual reacomodo de fuerzas panista a nivel nacional.

Si Gustavo Madero logra reelegirse, Villarreal no tendrá mayor problema para mantenerse como el pastor de los diputados federales panistas en San Lázaro. Ese es su mayor seguro de vida.

Pero si eso no ocurre, si a la dirigencia azul llega otro presidente, llámese Ernesto Cordero, Josefina Vázquez Mota, o incluso Juan Manuel Oliva, la posición de Villarreal será muchísimo más vulnerable y sacrificable.

Nada se puede descartar en política pero parece impensable que en el fuego amigo que se ha generado en el PAN, la no reelección de Madero implique alguna chance de permanecer para el de San Miguel de Allende.

Y en política doméstica: lo impredecible

Sólo habrá que recordar que, sea cual fuere su destino en lo nacional, Villarreal también tendrá su juego en la política doméstica.

Hace algunos meses se decía que el diputado José Luis Oliveros sería su candidato a la dirigencia estatal, que también se renueva durante los primeros seis meses de 2014.

Tal parece que la idea no prendió mucho y hubo cambio de señales porque durante las últimas semanas la que levantó la mano fue la exdiputada local y exsecretaria de ayuntamiento en León, Mayra Enríquez, quien iría por el bloque villarrealista en Guanajuato.

Será interesante ver el papel que decida jugar el exalcalde sanmiguelense en la sucesión estatal. Cabe recordar que cuando los consejeros estatales eligieron a Gerardo Trujillo, Villarreal y Mayra Enríquez sorprendieron al aliarse con el gobernador Juan Manuel Oliva, quien empujó a Alejandra Reynoso para desafiar a Trujillo.

Aquella alianza se estrelló frente al bloque que soportaba a Trujillo. Hoy, no quedan rastros de aquella alianza Oliva-Villarreal.

El exgobernador quiere ser jefe nacional y se reconcilió con liderazgos con los que estaba confrontado como Fernando Torres, Ricardo Torres Origel y otros.

Miguel Márquez parece respaldar la reelección de Trujillo y en este caso no coincidiría con el diputado Villarreal cuyo grupo difícilmente podrá retar con posibilidades al grupo hegemónico.

Pero no hay que perder de vista que para el actual coordinador de la bancada panista en San Lázaro, la prioridad y reto inmediato es mantenerse en el protagonismo nacional, pues en Guanajuato, los caminos para el éxito parecen copados por los mismos de siempre.

Vaya perspectiva la de Luis Alberto Villarreal. La gloria de la coordinación legislativa le ha dejado algunos sinsabores. El escándalo que lo sacudió hace algunos meses puede reaparecer en cualquier momento.

Su peor enemigo ahora es el fuego amigo en Acción Nacional, porque esa guerra se va a recrudecer en los próximos meses y su vínculo con Gustavo Madero lo pone al alcance de quienes quieren torpedear al dirigente nacional blanquiazul.

A ver cómo le va.

Lea mañana: "Club León: Adiós a los escándalos"

Califica este artículo
0

Más de Vida Pública

  • disqus
  • facebook