El instituto les retiró el servicio de seguridad privada, razón por la cual los concesionarios se dicen temerosos; ya se registró un robo
CELAYA, Guanajuato.- Por políticas del propio instituto, las farmacias del ISSEG quedaron vulnerables ante la delincuencia, toda vez que les fue retirado el servicio de seguridad privada. La semana pasada, la sucursal ubicada en Francisco Juárez fue asaltada.
Bajo el anonimato, empleados de las farmacias ubicadas en varios puntos de la ciudad coincidieron que se sienten inseguros para realizar sus labores, y que el instituto no les ofrece garantías. “Nos dicen que no hagamos nada, que se lleven (los ladrones) lo que quieran”.
Cada farmacia cuenta con cámaras de video vigilancia y alarma, las cuales resultan “inservibles” contra los asaltos, dicen los empleados, pues la policía tarda en llegar y en ocasiones, las cámaras se descomponen y tardan en repararlas.
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